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Hay decisiones que cambian las reglas del juego. La de Washington, imponer un arancel del 100 % a los medicamentos de marca no fabricados en su territorio, es una de ellas.

Durante más de tres décadas, la industria farmacéutica había logrado mantenerse al margen de las grandes tensiones comerciales. Hoy, sin embargo, se encuentra en el centro de una estrategia que mezcla proteccionismo, presión en los precios y búsqueda de inversión local. No es solo una cuestión económica: es una cuestión de poder.

Este nuevo escenario desafía uno de los equilibrios más sensibles del mundo actual: el acceso a la innovación médica. Estados Unidos busca asegurar su producción y atraer inversión a su propio territorio. Europa, mientras tanto, se enfrenta al reto de evitar que la dependencia y la fragmentación debiliten su posición en un sector que es clave no solo para la salud, sino también para su competitividad científica e industrial.

El impacto será profundo. España importa más de 6.000 millones de euros en medicamentos procedentes de Estados Unidos. Los aranceles supondrán costes adicionales, riesgos en las cadenas de suministro y, previsiblemente, un acceso más lento a terapias innovadoras. Pero quedarse en la amenaza sería perder la perspectiva.

Porque este movimiento también abre una ventana de oportunidad. Europa puede —y debe— aprovechar el momento para reforzar su autonomía estratégica, impulsar la producción local y atraer inversión en I+D. España y Portugal, con su peso creciente en biotecnología, ensayos clínicos y exportaciones farmacéuticas, pueden convertirse en protagonistas de esta transformación si saben jugar con visión y unidad.

Vivimos en un mundo en permacambio, donde las reglas se reescriben cada día. Lo que hoy es un desafío puede ser mañana una ventaja competitiva, si se actúa con visión, coordinación y audacia. Europa tiene la capacidad, el talento y la responsabilidad de construir su propio camino. El futuro no se espera, se diseña. Y este es un buen momento para hacerlo juntos.

Si quieres profundizar en los datos y escenarios detrás de esta reflexión, te invito a leer el informe completo que acabamos de publicar desde LLYC. A veces, entender el contexto es el primer paso para diseñar el futuro.

Alejandro Romero

SOCIO Y CEO GLOBAL EN LLYC Experto en comunicación corporativa financiera, comunicación de crisis, litigios, marketing, comunicación Online y consultoría estratégica.