En los últimos tres años, más de 90 reformas legales en distintas partes del mundo han supuesto un retroceso en los derechos del colectivo LGTBIQ+. Derechos que se creían conquistados, hoy vuelven a estar en riesgo. En este contexto incierto, la comunicación no puede quedarse en el presente. Debe mirar al pasado, entender el contexto y atreverse a tender puentes.
Desde LLYC, asumimos hace tiempo que nuestro papel va mucho más allá de asesorar o comunicar. Creemos en el poder transformador de lo que hacemos y estamos comprometidos con una sociedad más diversa, inclusiva, justa y mejor. Ese compromiso se ha reflejado en múltiples frentes: desde campañas como Free the Voices, Rainbot, Compañías y diversidad LGBTIQ+ y Transparentes, hasta el reconocimiento de HRC Equidad MX, que nos nombró como uno de los Mejores Lugares para Trabajar para personas LGBTI+ en 2024.
También lo ejercemos desde la Fundación José Antonio Llorente, donde colaboramos con organizaciones del tercer sector para impulsar la empleabilidad de jóvenes LGBTIQ+ en situación de vulnerabilidad. Y recientemente, con el lanzamiento de nuestro Marco Global de Diversidad, un plan de acción concreto para reforzar la representación, la inclusión y la equidad en cada una de nuestras regiones. Porque estamos convencidos de que las mejores ideas nacen de la suma de muchas voces, y que construir una compañía plural no es solo lo correcto: es lo que nos hace mejores.
Y como fruto de ese recorrido nació nuestra campaña más reciente: Signs of Pride. Una idea creativa que convierte la memoria de quienes iniciaron la lucha por los derechos del colectivo en una herramienta de activismo contemporáneo.
Junto a organizaciones aliadas como REDI, Fundación 26 de Diciembre, Yaaj México, Colectivo Sol, Colombia Diversa, Movilh Chile y Grand Rapids Pride Center, emprendimos un proceso de investigación que nos llevó a recuperar una parte esencial de la historia: las primeras pancartas que salieron a las calles para defender el Orgullo. Aquellas que lo dijeron todo con muy poco. Las que se alzaron cuando el silencio era lo seguro. Las que transformaron el miedo en mensaje.
A través de archivos personales, fanzines, recortes de prensa y fotografías, recreamos artesanalmente diez de esas pancartas originales, con los materiales y tipografías de su época, para devolverlas a las calles. No como piezas de museo, sino como símbolos vivos que hoy siguen teniendo mucho que decir.
El corazón narrativo de la campaña es una pieza documental producida por Dim Sum, protagonizada por Ramón Linaza, activista español de las primeras manifestaciones del Orgullo. Su testimonio, crudo, sereno y profundamente humano, se entrelaza con las voces de personas de México, Chile, Colombia, Brasil y Estados Unidos, en un relato que conecta generaciones, territorios y luchas. Una mirada íntima sobre la resistencia, la memoria y el derecho a ser.
Signs of Pride busca emocionar, activar, inspirar y poner en valor que la diversidad no es un slogan, ni un posicionamiento temporal: es una convicción profunda y una forma de estar en el mundo.
Y es que cuando la creatividad encuentra la intersección con la memoria, y el marketing con la del propósito, nacen campañas capaces de tocar, mover y transformar.
Por eso, los carteles del pasado que quisieron cambiarlo todo vuelven para recordarnos que no todo ha cambiado. Infinitas gracias a mi socio David González Natal por liderar esta campaña y también a todo el equipo de profesionales de LLYC que dedicó tiempo y mucho cariño para que esta campaña viera la luz.